Blog

El SaaS ha muerto "tal y como lo conocíamos"

Lo que empezó como una necesidad puntual para enviar emails terminó convirtiéndose en un sistema open source, privado y autogestionado desarrollado en una semana usando Vibe Coding (y un poco de experiencia ;).

9 de mayo de 20265 min de lecturaViseni Design

image4

Hace unas semanas solo necesitaba algo muy simple:

Enviar una campaña de email.

Nada especialmente complejo.

Pero mientras revisaba herramientas y servicios, empecé a encontrarme con el mismo problema una y otra vez:

No quería depender de plataformas externas para gestionar información sensible de clientes, contactos, campañas o proyectos.

El SaaS empieza a tener un problema enorme

Este planteamiento no se aplica en todos los casos y, evidentemente, no vamos a reemplazar todas las herramientas SaaS que utilizamos (al menos por ahora). Hay plataformas con una gran fortaleza y muchos años de desarrollo que son, hoy por hoy, difícilmente sustituibles. Sin embargo, el panorama está cambiando. Es importante destacar que este modelo requiere una buena base y conocimientos técnicos reales para poder implantar este tipo de soluciones con éxito.

La cuestión es que, durante años, nos hemos acostumbrado a pagar plataformas para absolutamente todo.

Monthly subscriptions. Límites. Usuarios. Automatizaciones bloqueadas. Datos en servidores externos. Dependencia total de terceros.

Y durante mucho tiempo tenía sentido.

Pero creo sinceramente que el SaaS tal y como lo conocíamos empieza a entrar en una fase muy complicada.

Porque ahora una sola persona con experiencia técnica, IA y buenas herramientas puede desarrollar soluciones internas increíblemente potentes en tiempos absurdamente cortos.

Y eso cambia completamente las reglas.

El problema de las plataformas externas

Hoy existen muchísimas plataformas de email marketing. Algunas muy buenas.

Pero prácticamente todas funcionan igual:

  • Tus contactos viven en servidores externos
  • Tus campañas pasan por terceros
  • Tus costes aumentan conforme escalas
  • Tus automatizaciones dependen de límites artificiales
  • Tus datos y workflows quedan atrapados dentro de otro ecosistema

Y cuanto más trabajas con clientes reales, más importante se vuelve algo que mucha gente ignora:

La privacidad y el control de la información.

Ahí fue cuando una necesidad pequeña empezó a convertirse en otra cosa.

De una campaña simple a construir Turbo-Mailer

En vez de adaptar mi flujo de trabajo a una plataforma externa, decidí hacer lo contrario:

Construir una herramienta adaptada exactamente a lo que necesitaba.

Así nació Turbo-Mailer.

Un sistema privado y autogestionado con un editor visual profesional por bloques, IA integrada (por bloque y masiva), gestión de capas y live preview para controlar campañas sin depender de plataformas tradicionales.

Y además decidí hacer algo que hoy parece casi raro:

Liberarlo completamente gratis.

Open Source de verdad

Turbo-Mailer es completamente Open Source y está disponible públicamente en GitHub:

Turbo-Mailer en GitHub

Tiene licencia AGPL-3.

Eso significa que puedes:

  • Descargarlo
  • Instalarlo
  • Modificarlo
  • Adaptarlo
  • Usarlo para tu negocio
  • Montar tu propia infraestructura
  • Mejorarlo para tus necesidades

Y sinceramente, creo que eso es importante.

Porque no quería crear otra plataforma cerrada más. Quería construir una herramienta útil que cualquiera pudiera usar sin entregar su información ni depender completamente de terceros.

Hace unos años esto habría sido inviable

Tengo un perfil técnico avanzado. Programo desde hace años, trabajo con múltiples lenguajes y estoy acostumbrado a moverme entre desarrollo, sistemas, automatización e interfaces.

Pero incluso teniendo experiencia, desarrollar algo así hace unos años habría requerido muchísimo más tiempo.

Probablemente semanas o meses.

Sin embargo, combinando experiencia técnica real con herramientas modernas de IA y Vibe Coding, pude desarrollar Turbo-Mailer en aproximadamente una semana de trabajo.

Y sinceramente, eso me parece una locura.

La IA no sustituye el criterio

Aquí es donde creo que mucha gente interpreta mal este nuevo paradigma.

La IA acelera muchísimo el desarrollo. Multiplica productividad. Reduce fricción. Permite prototipar sistemas complejos a una velocidad absurda.

Pero sigue haciendo falta algo fundamental:

Criterio técnico.

Porque una cosa es generar código. Otra muy distinta es diseñar arquitectura, flujos, automatizaciones, seguridad y sistemas que realmente funcionen en producción.

La IA puede ayudarte a escribir piezas. Pero sigue haciendo falta experiencia para entender cómo conectar todo correctamente.

Hacerlo rápido no significa venderlo barato

Y aquí creo que hay una reflexión importante para desarrolladores, técnicos, creativos y autónomos.

Que algo pueda hacerse en siete días no significa que tenga poco valor.

Normalmente significa exactamente lo contrario.

El valor no está únicamente en las horas invertidas. Está en la capacidad de llegar hasta ahí.

En los años aprendiendo. En entender sistemas complejos. En saber tomar decisiones técnicas correctas. En detectar problemas antes de que aparezcan. En tener el conocimiento suficiente para convertir una necesidad en una herramienta real.

Eso es precisamente lo que hoy empieza a crear una nueva barrera de entrada.

Porque sí, las herramientas son cada vez más accesibles. Pero la diferencia entre alguien que simplemente “usa IA” y alguien capaz de construir sistemas completos con criterio técnico sigue siendo enorme.

Y sinceramente, creo que ahí es donde muchos profesionales deberían empezar a proteger su valor.

La nueva ventaja de los perfiles híbridos

Turbo-Mailer también me ha dejado bastante clara otra idea:

Los perfiles híbridos van a tener una ventaja brutal en los próximos años.

Gente capaz de combinar:

  • Desarrollo
  • Automatización
  • Diseño de producto
  • UX
  • IA
  • Infraestructura
  • Creatividad
  • Estrategia

Porque ahora mismo estamos entrando en una etapa donde una sola persona puede construir herramientas que antes requerían equipos completos.

Y eso cambia completamente las reglas del juego.

El futuro ya no pertenece solo a las grandes empresas

Hace unos años, desarrollar software interno potente era algo reservado a empresas grandes.

Ahora no necesariamente.

Hoy una sola persona con experiencia, criterio y buenas herramientas puede desarrollar soluciones increíblemente avanzadas en tiempos ridículamente cortos.

Y creo que apenas estamos empezando a ver lo que eso va a provocar.